Santo Domingo.- Para el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue) es motivo de regocijo, la próxima celebración del 182 aniversario de la Independencia Nacional, sin embargo invitó a reflexionar sobre la pérdida de identidad y valores que son fundamentales para el futuro de la nación.
Feliciano Lacen Custodio, presidente, expresó que se debe motivar no solamente celebrar sino a pensar acerca del presente y el futuro del país para los próximos años, así como también a mantener y fortalecer el pensamiento y concepción de los Padres de la Patria, de modo que se afiance los valores, costumbres y principios que definen a los dominicanos.
El pastor dijo que la iglesia de hoy vive amenazas como el relativismo, culto a la personalidad, deseo de poder y grandeza y el fenómeno de las comparaciones. Cosas como estas hacen débil la fe y laceran la identidad personal y colectiva.
«Para la comunidad evangélica en sentido general es preocupante la problemática social como el microtráfico de drogas, el maltrato infantil, el embarazo en adolescentes, la violencia, la mortalidad infantil, la deshumanización en el ejercicio de la medicina, la inseguridad, y la explotación indiscriminada de los recursos naturales», señaló.
Pensar y cuidar la familia
Manifestó que como Iglesia están llamados a cuidar la familia y a mantener firme la voz profética, sin distraerse ni dejarse intimidar por las presiones y amenazas de este tiempo. «No podemos callar cuando los valores fundamentales son desafiados; por el contrario, debemos levantarnos con convicción, fe y valentía. Creemos que la fe de Dios en nuestros corazones es capaz de mover montañas y abrir caminos de esperanza para nuestra nación».
Reafirmó que el pueblo evangélico y protestante continuará creciendo y consolidándose, no solo en número, sino en testimonio, promoviendo con acciones concretas de amor y buenas obras la unidad en Jesucristo.
«Somos llamados a transformar una cultura marcada por el odio y la violencia en una cultura de amor, paz, entendimiento y perdón, siendo luz en medio de la oscuridad y agentes activos de reconciliación y cambio social», acotó.
Fe, y esperanza en medio de la incertidumbre social
Propuso además que se debe mantener y ejercitar la fe y la esperanza, acerca de la misión a realizar los cristianos en la comunicación y propagación de un mensaje más efectivo, a fin de que los dominicanos busquen a Dios en espíritu y verdad; que Jesús, sea el modelo a seguir para construir una nación más justa, próspera, humana, solidaria y de convivencia pacífica.
«Como comunidad de fe, estamos convencidos que la violencia, la criminalidad, los homicidios, la falta de valores, las limitaciones de la seguridad social, y otros males sociales aumentan cada día entre los sectores más vulnerables, por lo que todos, gobernantes y gobernados, están en el compromiso de “aportar su granito de arena”, y junto al gobierno y las entidades del Estado, afrontar con eficacia estos males producto de las acciones pecaminosas y egoístas de los seres humanos».
Lacen señaló que la comunidad cristiana está llamada a cooperar y fortalecer la democracia que en estos momentos se ve amenazada en la región por los grupos políticos, económicos y culturales, que a su juicio pretenden imponer “ideologías modernas”, “modas y modos de comportamiento colectivo importados” que atentan contra la moral y las buenas costumbres.
«Esto nos motiva e invita como persona de fe a seguir promoviendo el respeto de los derechos humanos, trabajar para seguir abogando para el cumplimiento de la Constitución y las leyes contra el abuso y poder desmedido, el fortalecimiento de la democracia, y el Estado de derecho».
Educación y valores patrios


No hay comentarios.:
Publicar un comentario